Dermatitis ocupacional, una enfermedad de prevenir

Es una de las enfermedades que normalmente afecta a las manos. Este mal es producido por la exposición a sustancias químicas que pueden ser irritantes o que causan alergia, también a diferentes microorganismos como hongos y parásitos. Cabe mencionar que es ocasionada por la reacción a estímulos ambientales como pueden ser el calor, el sol, el frío o el polvo. Prevenirlas es el mejor remedio.

Si bien esta enfermedad es la causa más frecuente de dermatitis de contacto de origen ocupacional, es difícil saber cuál es su incidencia y prevalencia real, ya que éstas varían según el área de ocupación laboral.

Los tipos de dermatitis

Si  usted presenta dermatitis en sus manos, se aconseja que a través de una historia clínica el especialista detecte si es una dermatitis de contacto irritativa o alérgica.

De acuerdo con  William Sánchez, Dermatólogo, la primera se da cuando la persona está expuesta a una suficiente concentración del agente irritante –como por ejemplo la que adquiere por lavar sin guantes y estar en contacto con detergentes–, mientras que la segunda es causada por químicos que son alérgenos, es decir sustancias capaces de desarrollar una alergia.

De allí la importancia de la prevención de todo tipo: conocer el ambiente de trabajo y los potenciales peligros de infección y protegerse. Saber que el trabajo también puede enfermar.

William Sánchez, Dermatólogo del Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta

Una de las enfermedades que más afectan la piel es la dermatitis ocupacional. “Teóricamente, cualquier trabajo puede producir esta dolencia”, afirmó el dermatólogo William Sánchez, del Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta, que afecta a personas que van desde las amas de casa hasta los obreros de construcción.

Las amas de casa, por ejemplo, son propensas a contagiarse debido al contacto con los agentes químicos que contienen los elementos de aseo. Lo mismo sucede con los operarios de la construcción, expuestos a numerosos componentes sintéticos.

“El cemento húmedo es capaz de irritar la piel y producir dermatitis irritativas”, señaló Sánchez, lo mismo que la manipulación de ladrillos y herramientas”.

De acuerdo con el especialista, las enfermedades de la piel ocupan un alto porcentaje de las dolencias laborales.

Lo mismo sucede, según el especialista, con “Los trabajadores de una bizcochería, donde hay mucho polvo de harina y azúcar en el ambiente. Esto puede generar una dermatitis de contacto irritativa por esas sustancias que se acumulan en el pliegue de los párpados o debajo del cuello de la camisa”, añadió.

Pero no solo estos elementos ocasionan el contagio.  También la naturaleza causa alergias. “Muchas personas piensan que lo ‘natural’ no debería producir síntomas. Pero no hay que olvidar que lo natural también tiene químicos”, explica el dermatólogo.

La mejor manera es prevenirla 

La mejor manera de evitar este tipo de contagio es la prevención. William Sánchez, Dermatólogo del Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta da algunas sugerencias:

Las amas de casa, que padecen una de las dermatitis más frecuentes, deben usar guantes de caucho. No se deben usar los guantes por periodos prolongados de más de 20 minutos, pues el guante ‘tapa’ la piel y no la deja respirar y, al hacerla sudar, contribuye a su vez a desarrollar una dermatitis, dice Sánchez.

Evite el lavado excesivo de manos que, al contrario de lo que podría creerse, resulta negativo para la piel. “El jabón quita el mugre, pero también la ‘grasita’ de la piel. Lo mejor es uso de crema humectante”.

En caso en que se haya contraído la infección, la primera recomendación es no automedicarse. “Lo primero es acudir al médico, y específicamente al dermatólogo, quien está familiarizado en general con las enfermedades de la piel y los diferentes problemas que causan las diferentes ocupaciones”, señala Sánchez.