Enfermedades debidas a temperaturas extremas

¿Qué hago si mi hijo es expuesto a temperaturas extremas?

Si su hijo está expuesto a temperaturas extremas, usualmente por un período de tiempo prolongado y sin ropa apropiada ni otra protección podría estar en una situación de vida o muerte.
  • Hipotermia
  • La hipotermia se desarrolla cuando la temperatura de un niño baja por debajo de lo normal debido a la exposición al frío. La hipotermia suele ocurrir cuando un niño está jugando afuera en un clima extremadamente frío sin tener puesta ropa apropiada. A medida que la hipotermia comienza, el niño puede temblar y volverse letárgico y torpe; hablar de forma poco clara y la temperatura del cuerpo disminuye.
  • Qué hacer: Llame al 911 de inmediato. Hasta que llegue la ayuda, lleve al niño a un lugar cerrado, quítele cualquier ropa mojada que tenga y envuélvalo en frazadas o ropa cálida. Si la respiración o el pulso se detienen, necesitará resucitación boca a boca o reanimación cardiopulmonar.

 

  • Congelación
  • La congelación ocurre cuando la piel y los tejidos externos se congelan. La congelación tiende a ocurrir en las extremidades como los dedos de las manos y los pies, las orejas, y la nariz, los cuales pueden volverse pálidos, grises y ampollados. Al mismo tiempo, es probable que el niño se queje de que la piel le arde o está adormecida.
  • Qué hacer: Lleve al niño a un lugar cerrado, donde debe colocar las partes congeladas de su cuerpo en agua tibia (no caliente); puede colocar paños tibios en la nariz, orejas y labios congelados. No frote las áreas congeladas. Después de unos minutos, séquelo y cúbralo con ropa o frazadas. Dele algo tibio para beber. Si el adormecimiento continúa por más de unos minutos, llame al médico.

 

  • Insolación
  • La insolación puede ocurrir cuando un niño se sobrefatiga en clima muy caluroso y se deshidrata. Los mecanismos en el cerebro que controlan la temperatura corporal pueden dejar de funcionar, y puede desarrollar una fiebre de 105 grados Fahrenheit (40,4 Celsius) o más. Su piel estará caliente, seca (sin perspirar) y roja. Posiblemente se sienta mareado y con náusea, y puede experimentar calambres estomacales y respiración agitada.
  • Qué hacer: Retire al niño del sol y llame al número de emergencia (911) de inmediato. Quítele la ropa y métalo en una tina del baño templada (no fría). Para ayudar a restaurar la circulación, masajee sus brazos, piernas y otras partes del cuerpo.
  • Es importante que su hijo siempre aumente la cantidad de líquidos que bebe en climas calurosos, especialmente cuando hace ejercicio. Exhórtelo a que beba líquidos disponibles de forma regular. Cuando participe en deportes organizados en los meses de verano, debe ponerse muy poca ropa y holgada.