¿Por qué son los salones de belleza un motivo de preocupación?

Los productos empleados en los salones de belleza y por los manicuristas pueden contener sustancias químicas potencialmente nocivas, causantes de asma ocupacional y otros trastornos de salud.
Los productos para el cuidado de las uñas pueden contener muchas sustancias químicas perjudiciales para los dueños y trabajadores de los salones de belleza como benceno y formaldehído que figuran como carcinógenos humanos en el Decimocuarto Informe sobre Carcinógenos (en inglés) publicado por el Programa Nacional de Toxicología.  Entre otras sustancias químicas nocivas en los productos para el cuidado de las uñas están acetona, acetonitrilo, ftalato dibutílico, acetato etílico, fibra de vidrio, dióxido de titanio, tolueno y compuestos orgánicos volátiles.
Puesto que muchas sustancias químicas en los productos para el cuidado de las uñas se evaporan al aire, los clientes de los salones de belleza también pueden estar expuestos a ellas.  Los salones de belleza y de cuidado de las uñas deben ventilarse bien para hacer circular aire fresco a cada recinto.
Los niños corren un riesgo particular si se exponen a quitaesmaltes de uñas naturales y postizas (o los ingieren por accidente). Los quitaesmaltes se emplean a veces como inhalantes de recreo para drogarse.
Algunos productos para el tinte del cabello contienen ingredientes que pueden irritar la piel y no se deben usar para teñirse las pestañas ni las cejas porque pueden causar ceguera. Otros productos para el tinte del cabello contienen ingredientes que pueden penetrar en la piel.
Los trabajadores de los salones de belleza también están expuestos al polvo de látex cuando usan guantes de ese material.